
Fisioterapeuta por vocación, experta en terapia manual avanzada y apasionada del ámbito deportivo.
Más de 10 años dedicada al mantenimiento, prevención y rehabilitación de mis
pacientes, logrando el
bienestar y estado físico óptimo de cada persona que confía en mí.
La tendinitis es la inflamación, irritación, o hinchazón de un tendón, lo que provoca dolor alrededor de la articulación en la que se inserta, además de una posible disminución de fuerza y movilidad.
Algunos de los tipos de tendinitis más frecuentes son: codo de tenista (epicondilitis lateral), codo de golfista (epicondilitis medial), tendinitis aquílea (del tendón de Aquiles), tendinitis del manguito de los rotadores (en la articulación del hombro), etc.
Otras lesiones que también cursan con inflamación en otras estructuras como bursas y fascias son , por ejemplo, las bursitis o las fascitis plantares.
Un seguimiento y tratamiento adaptado a la fase de la lesión en la que te encuentres, será determinante para acelerar el proceso de regeneración y readaptación.
Además, y no menos importante, un fisioterapeuta cualificado, podrá analizar tu biomecánica y hacerla más adecuada con el fin de ayudar a prevenir estas lesiones. Sabrá aconsejarte la técnica correcta antes, durante y después del entrenamiento, así como la importancia de otros factores como, por ejemplo, la hidratación y el descanso.
Los esguinces, desgarros, y roturas musculares, entre otras, son lesiones comunes de los tejidos blandos que a menudo ocurren durante actividades deportivas, pero otras veces, son las actividades simples de la vida cotidiana las que pueden causar la lesión.
Aunque la intensidad varíe en función del grado de lesión, el dolor, el edema, y la inflamación, son comunes en todas ellas.
Un tratamiento adecuado desde las primeras horas, puede ser determinante para su evolución, acelerando el proceso de cicatrización y regeneración del tejido afectado, garantizando una correcta recuperación.
Volver a la normalidad tras una cirugía es indispensable para el paciente. Para ello, es importante comenzar con el proceso de rehabilitación lo antes posible y activar la movilidad de la zona afectada.
La rehabilitación se divide en diferentes fases y consiste en la aplicación de un conjunto de técnicas y métodos específicos para recuperar una función o actividad del cuerpo que ha disminuido o se ha perdido a causa de un traumatismo o de una enfermedad.
Los objetivos de esta rehabilitación son:
La disfunción temporomandibular es un problema que afecta a la compleja articulación temporomandibular causando dolor e inflamación a su alrededor. Los músculos de esta articulación se ven afectados y el dolor puede extenderse a otras áreas cercanas.
Esta afección puede ser producida por apretar o rechinar los dientes (bruxismo) y, por lo general, este problema se debe a altos niveles de estrés.
Una alteración en esta articulación no tratada, o no diagnosticada, podría derivar en cefaleas y/o migrañas entre otros trastornos por la propia tensión muscular y los efectos adversos derivados de ésta.
Con un tratamiento adecuado de fisioterapia, evitarás dolor y la incapacidad funcional derivada.
El dolor de espalda, relacionado o no con patologías de origen vertebral como las hernias o protusiones discales, es una de las disfunciones más comunes en la sociedad y su origen suele ser multifactorial. Encabezando la lista encontramos el estrés, además de malos hábitos de higiene postural, el sedentarismo , la obesidad y/o enfermedades degenerativas, entre otros..
Estos factores, pueden desencadenar o contribuir a la aparición de protusiones y/o hernias, debido a la degeneración a nivel tisular, celular y molecular del disco intervertebral, que cambia su morfología y fisiología , disminuyendo por lo tanto su función, o lo que es lo mismo, su capacidad para soportar cargas de compresión.
Esta alteración del disco, además, puede dar lugar a otras patologías por compresión del nervio, como puede ser por ejemplo la ciática.
La fisioterapia, ayuda mucho a reducir los síntomas que generan ambas patologías. Trabajando, por un lado, la analgesia mediante terapia manual y , por otro, la readaptación a la carga mecánica fisiológica a través de ejercicios y concienciación corporal.